jueves, 24 de julio de 2008

Las Nubes




























Soy propenso a la oscuridad. Arriba todo se mueve despacio, quirúrgicamente, hasta que no quedan sombras ni luz. Se oyen vidrios rompiéndose, seguro son las ventanas de los edificios abriéndose al tiempo, a lugares encerrados en no-lugares a medida que las nubes en el cielo negro efectúan su danza, sin música ni acompañamiento. Majestuosas, por encima de todos, toman la forma de un sueño abstracto y resquebrajado en el centro y comienzan a moverse más rápido, hasta que todo alrededor se funde en un movimiento frenético. Las nubes se retrotraen, ya no tienen posibilidad de imitar a nada ni a nadie.

4 comentarios:

Brae dijo...

Tu poema me dejo una sensacion de frialdad como de sumergirme en una ciudad horrible y eso que cada vez que la ciudad esta fea miro para arriba y me alegro porque me gusta el cielo. gracias eh! ahora voy a ver para arriba y me voy a amargar (re influenciable el flaco)

Jan dijo...

Esas nubes no son nubes, son peces deliberando si morder o no el anzuelo que tiene dios. Y cómo pega!

Me gusta el tono reflexivo, dramático e introspectivo de estos dos últimos post.ers.

También se extrañan sus e.mails, eh. Ya volverán esas épocas, tiempo al reloj de arena, que la arena nunca se acaba.

Muy buena luz en las minivacaciones.

Abrazo y nos vemos jeudi prochaine!

Jan dijo...

tiende era, no "tiene" dios.

o tiene? pero quería escribir tiende. eso me pasa por no revisar mis comentarios....

Roma M. dijo...

Interesantes palabras, regresaré luego.
Saludos!